La nariz está en el centro del rostro y afecta la fisonomía facial. Personas de todos los géneros pueden buscar armonía facial y mejora funcional.
Diferencias entre narices
Los rostros masculinos y femeninos pueden mostrar diferencias promedio en medidas, ángulos, estructura ósea, músculo y piel. La planificación considera estos rasgos sin aplicar un modelo universal.
Diversidad anatómica
Las características anatómicas asociadas a distintas ancestralidades también se consideran individualmente. Dorso, alas nasales, cartílagos y espesor de la piel varían ampliamente.

Valoración médica
La valoración preoperatoria considera anatomía, proporciones faciales, función, expectativas e identidad. Los resultados naturales dependen de una planificación individualizada.
Conclusión
La rinoplastia femenina y masculina no siguen fórmulas prefabricadas. Una planificación responsable respeta anatomía, identidad y función.
Dra. Juliana Altavilla


