Las arrugas son signos comunes del envejecimiento, influenciados por estrés, tabaco, genética y hábitos.
También pueden percibirse otros cambios faciales. La valoración individual ayuda a identificar cuidados adecuados.
1. Manchas y cambios de textura
La exposición solar sin protección puede contribuir a manchas. Con el tiempo, la textura, brillo y vitalidad de la piel pueden cambiar.
2. Pérdida de volumen facial
El envejecimiento puede cambiar las capas de grasa y la distribución de volumen facial.

3. Pérdida del contorno facial
Cambios en colágeno, elastina, tejidos y estructura ósea pueden hacer más evidente la flacidez y alterar el contorno.
4. Punta nasal caída
En algunas personas, la punta nasal puede perder soporte con el tiempo. La anatomía y los cambios faciales se consideran en la valoración.
5. Valoración individual
Cada rostro y piel tienen necesidades distintas. Una consulta permite hablar sobre cuidados y procedimientos adecuados.
Conclusión
La prevención, hábitos saludables y valoración profesional son aliados importantes para cuidar el rostro con el tiempo.
Dra. Juliana Altavilla


